Violaciones a derechos humanos por parte del ejército mexicano y la policía federal

En fechas recientes ha circulado en las redes sociales y diversas páginas de internet un video donde se observa la tortura de una joven de 22 años de edad, a manos de un militar y una agente de la Policía Federal, supuestamente esta joven, Elvira Santibáñez, fue detenida por portación de armas y pertenecer a una organización criminal, los hechos video grabados sucedieron hace casi 14 meses (Febrero de 2015) en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, en las imágenes se distingue, además de los dos elementos que llevan a cabo los actos de tortura, a otro integrante de la Policía Militar que presencia todo lo ocurrido sin intervenir.

En la grabación distribuida, se observa el interrogatorio de la mujer con una bolsa en la cabeza, la persona detenida, en medio del llanto, pide clemencia a los elementos de “seguridad” mientras que ellos le retiran la bolsa para cuestionarla sobre otra persona e incluso la amenazan con sus armas,

En el tramo final del video se aprecia cuando el presunto policía federal se aproxima a la mujer para colocarle otra bolsa en la cabeza y asfixiarla por unos segundos, acto que deja a la mujer tendida sobre el suelo, mientras que la mujer militar le pregunta “¿Ya te acordaste, o quieres más?. Ese es el nivel de las fuerzas del orden mexicanas, el sacar la información y culpables a costa de lo que sea; está comprobado que bajo los efectos de la tortura uno incluso podría decir que fue el asesino de Kennedy con tal de detener el dolor físico y psicológico que se sufre. La tortura es el acto de infligir dolor físico o psicológico por parte de una autoridad pública, o de alguien amparado por ella, con el fin de obtener información o de conseguir “pruebas” para esclarecer un delito. Cometer un delito para determinar otro.

El día 13 de abril el Departamento de Estado de EE.UU. dio a conocer un informe en el que denuncia la participación de la Policía y de las Fuerzas Armadas, en “graves abusos”, como “ejecuciones ilegales, tortura y desapariciones”, el gobierno americano (experto en los temas de tortura y violaciones a los derechos humanos, basta con ver las condiciones de los presos de Guantánamo) denunció que la impunidad, la corrupción y los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad fueron las principales violaciones de derechos humanos en México en 2015, este informe cae como en sincronía con el video difundido, siempre se ha sabido del actuar del ejército y policía; pero el video da constancia de los hechos, cuantos más casos diariamente existen y que no se denuncian porque no existe video, allanamientos de morada; siembra de pruebas, malos tratos, vejaciones, etc.

La participación de la Policía y de las Fuerzas Armadas en “graves abusos”, como “ejecuciones ilegales, tortura y desapariciones”, es uno de los “problemas más significativos de México señala el informe anual sobre derechos humanos en el mundo que público el Departamento de Estado.

Este documento que publica anualmente el Departamento de Estado evalúa el comportamiento de los gobiernos extranjeros en materia de derechos humanos y sirve como guía al Congreso de EE.UU. para decidir a qué gobiernos apoyar y cuales no.

El mismo día que se dio a conocer el video, la Sedena informó que supo de lo sucedido en diciembre pasado, y que el 4 de enero de 2016 dio vista y desglose del caso a la Procuraduría General de la República (PGR); es decir tardaron casi 11 meses en enterarse de los hechos sucedidos y proceder conforme a la ley; así de rápido llega la justicia en México.

El día de hoy; 16 de abril; el Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) Gral. Salvador Cienfuegos Zepeda, ofreció esta mañana “una sentida disculpa a toda la sociedad agraviada”; faltaría más que una disculpa falsa de dientes para afuera, para poder enmendar todo lo que el ejército mexicano ha realizado; y eliminar efectivamente de su proceder la tortura, faltaría esclarecer la participación del mismo en los hechos de Ayotzinapa; faltaría analizar los crematorios de los campos militares y las celdas de los mismos; faltaría ver todas las instalaciones militares; aún queda mucho por denunciar y mucho por corregir, para evitar que las fuerzas del “orden”; realicen las torturas, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales.

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