“EL CHISTECITO ELECTORAL DEL 2015.”

El día 6 de marzo se lanzaba públicamente la aterradora noticia del inicio de campañas electorales para elegir gobernadores en los Estados de Baja California Sur, Sonora, Michoacán, Guerrero, Colima, Campeche, Nuevo León, San Luis Potosí y Querétaro; 500 diputados federales, 600 diputaciones locales en 17 Estados, 993 alcaldías en todo el país, así como 20 juntas municipales en Campeche y 16 jefaturas delegacionales en el Distrito Federal, que buscan la elección popular hasta la media noche del 4 de junio, día en que deberán cesar los bombardeos de denuncias, promesas y verdades a medias. Y digo aterradora por el gasto que le representa a los ciudadanos.

Hablamos de que para este año 2015 se aprobaron 37 mil millones de pesos provenientes del gasto federal y local; sin contar en esta exorbitante cantidad la corrupción y los abusos relacionados con la financiación federal y los partidos políticos. Por ejemplo, las ocultas y cuantiosas donaciones de los grupos de interés especial (narcotráfico, empresas e individuos adinerados), que les representa la compra de influencia y trato especial a cambio de: “Te presto un avión, helicópteros, automóviles, hoteles para la giras y autobuses para acarreo de la gente, así como despensas, regalos y comidas”. ¿Cuántas imprentas para asegurarse futuros contratos ofrecen hechura de carteles, pancartas, mantas, letreros, bolsas, cachuchas, revistas de propaganda política? Cientos, que de igual manera se extiende a todos los ramos del comercio, industria y telecomunicaciones.

Un especialista en publicidad decía: Eme puedo dar una idea de cuánto está gastando cada candidato en su campaña política. Mi estimado de la tarifa que Televisa maneja por un Spot en el horario de las nueve de la noche en televisión abierta nacional, va desde un m 1 millón 501 quinientos un mil ,300 trescientos pesos. Repito, un solo spot está en esa cantidad. Ahora multipliquen el número de spots que ven a diario de cada candidato por esa cantidad; súmenle unos doscientos mil pesos aproximadamente por cada spot que esté fuera del rango de dicho horario. Al gasto económico por día; vuélvanle a sumar el gasto de la renta de los espectaculares (100 mil pesos por día) más periódicos (50 mil pesos por día) más todos los espacios publicitarios que faltaron por mencionar. Estamos hablando de más de 2 millones de pesos por día para campañas que durarán 90 días al aire. Entonces, ¿cuadra la cifra aprobada para cada partido?”

De aquí parte la noción de que las únicas personas que pueden participar en la contienda electoral son los individuos solventes o aquellos que tienen amigos y simpatizantes ricos, y que las personas que no pueden recaudar suficiente dinero no pueden contender. Sin embargo, esta distorsión de las campañas electorales no siempre tuvo la finalidad de enajenación del pueblo, sino que se planteaba en la idea original que estas debían servir para educar política e ideológicamente a la gente de modo que cada vez haya un pueblo con altos niveles de conocimiento y así pueda autogobernarse. Nada de eso sucedió; se registró lo contrario porque los partidos políticos, al ser instrumentos del empresariado y el capitalismo, sólo dedicaron sus campañas políticas para corromper más y más a la gente.

Donde lo central de estas campañas electorales radica en los miles de millones de pesos despilfarrados, el triunfo de los partidos y candidatos que derrochan más dinero y con “mejores conexiones o patrocinadores”, la descarada corrupción en la compra de votos (que en su lógica se traduce a despensas, tarjetas de centros comerciales, dinero, etc. Que también pagamos los ciudadanos) y el servilismo de los electos hacia el presidencialismo. La realidad es que las elecciones en México desde hace 30 años son idénticas a las grandes fiestas electorales donde los mítines son una pachanga, una gran fiesta, en la que intervienen artistas, payasos, rifas y todo aquello que distrae a la gente, tal como sucede en los EEUU, Alemania y otros lugares de Europa, donde las elecciones y el voto solo sirven para legalizar lo antes decidido por el poder político y económico. Poniendo todos los programas y reformas a favor de los ricos; mientras el 80 por ciento de  la gente sigue en la pobreza.

¡Pan y Circo para el pueblo con su dinero! A eso se reduce el chistecito electoral.

Fuentes:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197253&titular=las-campa%F1as-que-aburren-la-danza-multimillonaria-y-el-lloriqueo-

https://pedroecheverriav.wordpress.com/2015/03/27/elecciones-en-usos-y-costumbres/

http://aristeguinoticias.com/2808/mexico/el-chistecito-electoral-nos-va-a-costar-37-mil-mdp-en-2015-alcocer/

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/01/14/aprueba-el-ine-topes-de-gastos-de-campana-para-diputados-3828.html

http://aceproject.org/main/espanol/ei/eif01b.htm

http://aristeguinoticias.com/3001/mexico/prorrateo-en-gastos-de-campana-enreda-a-partidos-y-consejeros-del-ife/

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197329&titular=campa%F1as-medallitas-y-el-juicio-de-la-gente-

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