Orihuela, un digno representante burgués del PRI

 

CHON-ORIHUELA

Chon Orihuela es un digno representante del PRI’smo. Un funcionario público, senador en este momento, con capacidad en las tripas como para dar un discurso ante las bases del PRI, la mayoría gente que apenas saca para comer al día, y luego marcharse en un Porsche después de saludar a la multitud acarreada bajo la táctica que el PRI creó y que todos los partidos se han encargado de perfeccionar bajo distintos esquemas y discursos: autobusaso, torta, refresco y de regreso. Muy al estilo de Romero Deschamps, el líder del sindicato petrolero que posee una fortuna equiparable a algunos grandes empresarios del país y que no se inmuta ante el despido de trabajadores petroleros. Pero, criticar asuntos superfluos como este no basta. Orihuela es también un empresario, según se sabe, es accionista de la empresa Los Picachos del Oriente de Michoacán, también en las empresas Automotriz del Balsas, Automotriz Tepatitlán, Autos de Ocotlán, Autos de Zitácuaro, Grúas de Morelia y Grúas de Zitácuaro. Un político burgués en toda la expresión de la palabra. Y con tantas empresas que atender ¿A qué hora realiza sus actividades como legislador? ¿Acaso su actividad empresarial no genera conflicto de intereses?

De acuerdo a un reporte basado en documentos oficiales del 2007 publicados en la página del diario Reforma (Reforma.com), Ascensión Orihuela es un presunto integrante de las redes de protección de grupos del crimen organizado en la entidad. Orihuela rechazó las imputaciones publicadas en el diario Reforma, alegando que era una campaña de desprestigio en su contra.

Chon es además famoso por su nepotismo, antes de ser designado como candidato a gobernador, propuso a uno de sus hijos, ya que dos de ellos son diputados locales en la actual legislatura, para ocuparse de ese dudoso honor. En las negociaciones y cochupos al interior del PRI ha buscado colocar a su familia en puestos que les permitan seguir viviendo del erario, al parecer, las empresas no dan los ingresos necesarios como para comprar Porsche’s para todos. Incluso la Tuta llegó a llamarlos El Cartel de los Orihuela.

Por otro lado, se ha mencionado, como un secreto a voces, que la designación de Orihuela tiene como trasfondo la entrega de la plaza. El PRI ha decidido entregar el equipo en Michoacán y para ello envía un cartucho quemado para que nade de muertito mientras se alejan del escenario caótico en que convirtieron el Estado. Cambiar las siglas bien puede volver a generar ganancias para los empresarios locales, traer inversiones desde el exterior y seguramente el apellido Orihuela, al igual que varios otros recurrentes en el Estado, como los Cárdenas con quienes ya tuvo a bien Chon ir a tomarse la foto, seguirán brillando en el Estado con colores diferentes en los edificios públicos pero con las mismas formas podridas que se han generado a lo largo de los años.

¿Qué ganan los trabajadores con el hecho de depositar en la urna una boleta electoral en la que se ha puesto el nombre de una persona elegida por la elite como oferta para gobernarlo? En su casa no habrá más comida por el simple hecho de elegir a Orihuela o a cualquier otro, ni su compañera, ni sus hijos podrán usar ropa nueva. Orihuela, al igual que el resto de los candidatos, solo representa una oferta de la democracia barata que vende la burguesía, el voto a cambio del silencio cómplice con los explotadores.

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