Las niñas de Guatemala: un crimen de Estado

Redacción El Chicote

       16 de marzo de 2017. El pasado 8 de marzo murieron quemadas 40 niñas mientras protestaban por el abuso sexual del cual eran víctimas en un hogar de protección para menores en el país centroamericano de Guatemala. El caso ha impactado mundialmente a muchas personas, las cuales ya empiezan a tipificar éste como un crimen de Estado.

Sobre el hogar

 En Hogar Seguro Virgen de la Asunción (Guatemala) viven lo mismo jóvenes reclutados por pandillas para robar, extorsionar o asesinar —cuyos padres decidieron que no tenían la capacidad para hacerse cargo—, niños en situación de calle, víctimas de violencia intrafamiliar y trata de blancas, niños abandonados por tener capacidades diferentes. Otros nacieron allí, hijos de adolescentes violadas por sus compañeros o sus maestros o los trabajadores de la Secretaría de Bienestar Social.

      El albergue nació en 2010 como un espacio diseñado para resguardar a niñas y niños que sufrían violencia o negligencia en sus hogares. Otros de los inquilinos eran niños en situación de abandono o que quedaron huérfanos. En Hogar Seguro —supuestamente— recibirían atención psicológica y educación para que, al momento de cumplir la mayoría de edad, los jóvenes pudieran enfrentar la vida fuera del lugar.

     La Secretaría de Bienestar Social recibió durante el año pasado apenas 2.5 millones de dólares, con los cuales tiene que mantener cuatro orfanatos, cada uno con una media de 800 inquilinos.  Más de la mitad de estos recursos se invierten en la alimentación de los jóvenes —dicen las autoridades— mientras que el resto se destina al pago de salarios de los encargados de la educación y protección de los niños y adolescentes.

     En la casa hogar coexisten 800 personas (bebés, niños y adolescentes), cuando la capacidad máxima del sitio es para 500. Durante el último año escaparon cerca de cien jóvenes y niños para asentarse en los bosques y barrancos del municipio de San José Pinula. Lo que debería ser su casa, ahora es su cárcel.

El crimen

     Al menos 50 niñas y niños de la casa hogar intentaron huir el pasado 7 de marzo. Los jóvenes lograron escapar, aunque prontamente fueron atrapados, después de que el presidente de Guatemala lo ordenara. Al menos la mayoría regresó al sitio de donde escapó. El presidente Jimmy Morales ordenó que se enviaran más de 250 policías incluyendo antimotines, que se quedaron ahí toda la noche para tener todo bajo control. Después de ser atrapadas, las jóvenes (entre 52 y 60) fueron resguardadas y puestas bajo llave, sin posibilidad de usar los sanitarios.

   Entonces, como acto de protesta contra todos los abusos que sufrían se amotinaron y prendieron fuego a sus colchones para que las dejaran salir de sus habitaciones. Los chicos, que estaban encerrados en el auditorio, escaparon para ir a salvarlas, sin embargo los policías no los dejaron entrar y los agredieron mientras las niñas morían calcinadas.

Crimen de Estado

   Por varios años los residentes del albergue habían denunciado que durante su estancia en Hogar Seguro, fueron víctimas de maltrato físico, psicológico y sexual. En diciembre del año pasado el Juzgado Sexto de Niñez y Adolescencia del Área Metropolitana condenó al Estado de Guatemala por violaciones cometidas contra los derechos de los menores de edad resguardados en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción.

     En esa sentencia, se ordenó que se ampliaran las instalaciones del refugio, para distribuir de mejor manera a los niños y tener mayor control. También se solicitó cambiar la modalidad operativa, contratar más personal y remover a los trabajadores señalados de cometer abusos contra los albergados. Sin embargo la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBSP), responsable del albergue, se negó a cumplir con esos mandatos, e incluso apeló la resolución judicial.

     Después de la tragedia del 8 de marzo, diputados del partido Convergencia de Guatemala presentaron este martes ante el Ministerio Público de ese país una denuncia penal contra el presidente guatemalteco Jimmy Morales por su presunta responsabilidad en la muerte de las 40 niñas.

   Los parlamentarios Sandra Morán Reyes y Leocadio Juracán presentaron ante la Fiscalía la denuncia por los delitos de ejecución extrajudicial, tortura, incumplimiento de deberes y abuso de autoridad contra el mandatario.

Desigualdad y violencia de género en Guatemala

      Lo ocurrido es la consecuencia inevitable de un sistema de exclusión, violencia y desigualdad, que desecha seres humanos por su condición económica, étnica y/o de género; una forma de vida en donde todo se compra y se vende, y donde las niñas y adolescentes son consideradas objetos y sus cuerpos, mercancía.

    Las niñas y jóvenes que son enviadas a los centros de “protección y cuidado” por su condición de vulnerabilidad y también las que están en un centro de privación de libertad por conflictos con la ley penal tienen una historia común de violencia y abandono. Su niñez ha sido marcada por el dolor, el odio, la indiferencia y el maltrato. Son pequeñas que no han tenido acceso a la salud ni a la educación y que han debido enfrentar en sus casas y en las calles de sus barrios el acoso y la violencia sexual.

   De acuerdo con datos del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (Osar), en el 2016 hubo 2,504 nacimientos de madres entre 10 y 14 años, todos, producto de una violación sexual. Nacieron 10 bebés de niñas de 10 años; 30 de niñas de 11; 98 de niñas de 12; 464 de adolescentes de 13; y 1,902 de madres de 14 años.

(Con información de Prensa libre, Nómada y Plaza Pública)

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*