¿LA UNIVERSIDAD MICHOACANA ESTÁ EN CRISIS?

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Mario Ochoa.
De primer tajo se puede decir que sí, la Universidad Michoacana se encuentra en un proceso de crisis, misma que a voces calladas se sabe quiénes son los principales actores que la propician: ¿Es la comunidad universitaria o los administradores de ese dinero quienes generaron la crisis?
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo actualmente es la institución universitaria más grande del Estado de Michoacán, tiene un carácter público, por lo cual es una institución educativa que recibe ingresos tanto estatales como federales. Por parte del gobierno del Estado de Michoacán recibió en 2016 un presupuesto anual de: $2 mil 946 millones de pesos, mientras que de la federación recibe subsidios con distintos valores, muchos de ellos regulados por organizaciones privadas llamadas “acreditadoras”, mismas que se encargan de evaluar las facultades de la universidad mediante procesos de “recomendaciones” a cada una; son estos organismos ajenos a la universidad y con fines de lucro quienes condicionan cuánto dinero federal recibirán dependiendo los resultados.
¿Puede entonces una universidad pública que depende del Estado estar en crisis?
Sí, pero no es una crisis financiera como nos la quieren hacer ver, la UMSNH sí vive actualmente un proceso donde se debe dinero, con un déficit económico que se viene arrastrando desde varias administraciones anteriores a la del rector actual Medardo Serna González.
Los ingresos y egresos que el congreso del Estado administra provienen de todas las personas contribuyentes a través de los pagos de impuestos, siendo el congreso quién destine el dinero a los sectores que consideren más necesarios, por lo tanto, el dinero que la UMSNH recibe no es más que dinero que pagamos todos y todas.
Así qué, ¿por qué dicen que la universidad está crisis económica si el Congreso del Estado es quién distribuye el dinero que damos las y los contribuyentes?, esto es meramente por estrategia. Comienzan diciendo que hay problemas que se deben resolver en lo inmediato, como una quiebra total y que de no darse un “rescate” financiero por parte del Estado o de organismos privados, la Universidad tendrá que dejar de trabajar. Lo que a posterior genera un consenso para dejar que la inversión privada entre a la universidad y se convierta en una de carácter elitista y sean aquellas personas que puedan pagarla quiénes entren.
¿Entonces dónde está la crisis de la UMSNH?
Está ubicada en su comunidad universitaria. La crisis no parte de la llamada “excelencia académica” o de la matrícula universitaria, ni de las casas del estudiante, tampoco de las jubilaciones y pensiones, sino más bien viene de una comunidad universitaria indiferente a lo que sucede con la institución. El papel del nicolaicismo no existe, pues no hay agentes universitarios que defiendan a capa y espada los fines de la universidad pública.
Está en los estudiantes de la universidad, qué no hacen valer el papel que tienen, pues en una gran mayoría optan por alejarse de los problemas dentro y fuera de la institución en posturas “neutrales”, abandonan dar la retribución hacia aquellas y aquellos que pagan con impuestos a la universidad, no generan un pensamiento crítico y analítico sobre la realidad actual y se centran en memorizar el conocimiento en vez de aprenderlo.
Dicha crisis también está en los profesores y profesoras, como en las y los trabajadores, quienes se han remitido únicamente a luchar por la universidad cuando su salario se detiene, pero no cuando a las y los estudiantes les cobran cuotas. Han caído en una dinámica gremial en la que solo se manifiestan si el sindicato se los dice.
Pero sobre la crisis de la UMSNH también es dada para aquellas personas que se encuentren fuera de dicha comunidad universitaria, es decir, la población michoacana y mexicana, que han permitido que autoridades en rectoría hagan de la universidad un negocio. Una crisis que se agrava al utilizar frases y palabras dichas por medios de comunicación masivos en el Estado, en donde precisamente dicen y atribuyen esta supuesta “crisis financiera” a aquellos sectores (estudiantes, profesores y trabajadores) de la universidad que menos culpa tienen.
¿Cómo poner fin a ésta crisis de la UMSNH?
La solución es crear una verdadera democracia dentro y fuera de la universidad. No solo es decir que las casas del estudiante deben estar reglamentadas, pues es conocido que sí, hay corrupción dentro de éstas, siempre se culpa a los estudiantes pero ¿Cuándo a Dolores Govea Paz y sus constantes fiestas caras pagadas con dinero de la UMSNH? O ¿Cuándo es la culpa de Salvador García que causa daño al patrimonio universitario y organiza grupos de choque contra otros estudiantes?, ¿por qué siempre es la culpa del estudiante?. Dentro de estos lugares existe la corrupción propiciada por personas de rectoría o partidos políticos, es necesario hacer una democratización de las casas del estudiante también, así como de los sindicatos que protegen a personas que han promovido el acoso sexual en la universidad y que inclusive se ha hecho público; pero sobre todo en la dirigencia de la UMSNH, dónde quién elige al rector es una comisión integrada por 8 personas: 5 ex rectores, 1 representante de trabajadores, 1 representante de profesores y 1 representante de estudiantes, ¿Por qué 8 personas eligen la dirigencia de la universidad más grande de Michoacán?.
Para finalizar éste artículo es necesario cuestionarse una vez más, ¿de quién es culpa la crisis de la UMSNH?, ¿soy parte del problema o de la solución?.

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