La OTAN en el Mar Caribe, extenderá el conflicto político entre Estados Unidos y Rusia al Cono Sur.

Lucio Chávez
El 27 de diciembre el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, público el acuerdo militar entre el país del Cono Sur y la Organización del Tratado del Atlántico Norte que buscaría estrechar la “cooperación” para combatir al crimen organizado.
Al conocerse dicho acuerdo los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia, expresaron sus desacuerdos, pues consideran que “el convenio entre Colombia y la OTAN representaba una amenaza para la estabilidad regional” apunto la cadena RT.
Un día después, el presidente de Venezuela, el chavista Nicolás Maduro, anunció la propuesta para modernizar y equipar las fuerzas armadas bolivarianas, por medio de la compra de armamento y transferencia tecnológica de Rusia y China para combatir las “amenazas que se ciernen sobre el país”.
Las nuevas tenciones entre Venezuela y Colombia, agudizan aún más las asperezas diplomáticas entre los países. Recordemos que en el 2010 las relaciones diplomáticas se rompieron totalmente, después de que el gobierno de Colombia denunciara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que el gobierno de Venezuela apoyaba la presencia de los guerrilleros de la FARC y del ELN.
Las acusaciones del gobierno colombiano, tenían tras de sí justificar la política intervencionista de Estados Unidos, quien cuenta con las bases militares de Larandia, Tres Esquinas, Arauca, Puerto Leguízamo, Leticia y Florencia, en la frontera entre Venezuela y Colombia.
El argumento, pretendía vulnerar la soberanía de caracas y permitir, algo similar a lo acontecido años atrás en provincia ecuatoriana de Sucumbíos, cuando fue bombardeado el campamento en el que se ubicaba el comandante Cesar Reyes.
Las tenciones entre Bogotá y Caracas se han mantenido ásperas, debido a que pese al restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el gobierno venezolano ha acusado sistemáticamente a Bogotá de permitir que la guerra y boicot económico que Estados Unidos emprende contra el chavismo desde 2013, se opere desde el territorio colombiano.
El acuerdo entre la OTAN y Colombia, se realiza unas semanas después de la concretización del acuerdo de PAZ entre el gobierno de Manuel Santos y las FARC. Al respecto, la organización disidente ha declarado que el convenio “militar con la OTAN, ‘aparato de dominación de EE.UU.’, dañaría la soberanía del país, apunto el líder de las FARC, el comandante Rodrigo Londoño, alias Timochenko.
Algunos especialistas han señalado que convenio militar entre Bogotá y los países del Atlántico Norte, puede convertir a Latinoamérica en un nuevo escenario de los conflictos bélicos entre los Estados Unidos contra China y Rusia.
Lo anterior debido a que el analista francés Romain Migus, alertó que la OTAN podría “utilizar a Colombia, bajo el pretexto de la lucha contra las bandas criminales o el narcotráfico, como una base de EE.UU. contra los gobiernos que no están alineados con las políticas de Washington y de las potencias occidentales, en general”.
Lo anterior tendría como respuesta natural que los países que están fuera de la órbita de dependencia de Norteamérica, apostaran por estrechar más las relaciones militares y sus interés económicos con el bloque Ruso-Chino, que demostraron en Ucrania y Siria ser un eficaz muro de contención a los interés imperialistas de Norteamérica.

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