Salida del TPP, primera guerra de Trump: comercial y contra China.

Lucio Chavez
El pasado lunes, por medio de un video que circulo en las redes sociales, el presidente electo Donald Trump señaló que una de sus primeras acciones como mandatario seria retirar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).
El acuerdo, en el cual participan 12 naciones, entre las que se encuentran México, Canadá, Chile, Perú, entre otros, se discutió durante seis años, para ratificarse el 4 de febrero pasado.
La negativa de ratificar el TPP, implica sobre todo, cerrar el paso a las mercancías manufacturadas chinas, que en la lógica de magnate, son el origen de la pérdida de empleo en Norteamérica.
Disminuir la influencia comercial de China sobre Estados Unidos, es una de las medidas por las que, según el presidente electo, se intentara la tan prometida reindustrialización de E.U. y con ello traer de vuelta los empleos perdidos por la migración de las plantas manufactureras a otras regiones del planeta.
“Mi agenda se basará en un principio central básico: Poner a Estados Unidos primero. Ya se trate de producir acero, construir vehículos o curar una enfermedad, quiero que la próxima generación de producción e innovación se dé aquí en nuestra gran patria, Estados Unidos, creando riqueza y empleo para los trabajadores estadounidenses”, apuntó Trump
Es por ello que el retiro del TPP puede ser el primer paso real de la guerra comercial contra China. El segundo, como lo ha señalado el futuro presidente en reiteradas ocasiones, podría ser la imposición de aranceles del 45 por ciento a las mercancías provenientes del gigante asiático.
Sin embargo, y pese a las declaraciones de Trump, el presidente de China, Xi Jinping, aprovecho la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), llevada a cabo en Lima, para responder las amenazas comerciales del presidente norteamericano electo.
Con un discurso librecambista, Xi Jinping, reitero su compromiso con eliminar las barreras arancelarias al comercio mundial. Por lo que, ante la crisis del TPP, propuso a los países miembros de la APEC sumarse la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático o en su defecto la Asociación Económica Integral Regional (RCEP). Ambos acuerdos buscan reconstituir lo que quede el TPP, pero sin la participación de E.U.
“China debe establecer un nuevo acuerdo que responda a las expectativas de la industria y mantenga el impulso para el establecimiento de una zona de libre comercio” señalo el mandatario chino.
Los energéticos y el mercado laboral
Sumado al rechazo del transpacífico, otras de las propuestas del magnate fueron eliminar las regulaciones ambientales a la industria del gas y el carbón, así como imponer restricción del programa de visas a inmigrantes.
La intención de Trump es que por medio de la eliminación de las trabas fiscales, la industria del gas y carbón regrese a su gloria y con ello se eliminen los factores “que destruyen puestos de trabajo”
Recordemos que Estados Unidos es el principal productor de gas natural, pues concentra el 21 por ciento de la producción mundial, inclusive por encima de Rusia, que produce el 18 por ciento.
La debacle de la industria del gas, que genero la pérdida de miles de empleos en estados sureños y del centro de E.U., fue producto tanto de las restricciones ambientales impuestas por medios fiscales, como por el desplome del precio del barril de petróleo, ambos casos impulsados por la administraciones de Obama-Clinton.
En lo que refiere a incrementar las restricción a permisos de trabajo, Trump retoma su discurso antinmigrantes, aunque esta ocasión un poco matizado. La intención es, según sus declaraciones, eliminar los factores que “socavan las oportunidades de los trabajadores estadounidenses”,

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